domingo, 22 de octubre de 2017

Confesión

Recuerdo que mi madre solía decirme
que era un 'pajarito de la vida'
siempre distraída
por lo que al tiempo, las alas no demoraron en crecerme

Recuerdo también que un profesor
nos hizo moldearnos a nosotros mismos
en greda, yo no dudé en plasmarme ave

Como todo pájaro siempre he amado cantar,
me gusta volar a lugares desconocidos
me gustan los arboles y rechazo los días nublados.
Viajo por lo menos un par de veces al año,
adoro conocer cosas nuevas, y observar a las personas
con detenimiento, buscando siempre lo mejor de ellas

Pero también debo admitir que tengo
esa extraña costumbre de salir volando,
generalmente cuando las cosas se vuelven difíciles,
hay tormenta y tengo miedo.

Entonces extiendo mis alas
busco nuevos horizontes y no me quedo
donde se que no crezco
ni donde el ambiente mismo me hace mal

Sin embargo, me he dado cuenta
de que esa tendencia a huir últimamente
se me ha escapado un poco de las manos,
me he excusado mucho tiempo en que es
porque (como el ave que soy) busco el verano

Es que nadie sabe mejor que yo
que a veces las inseguridades pesan (quizás demasiado)
y que el ser dispersa también es una forma de ser